Reproducción de los Rinocerontes

Reproducción de los Rinocerontes

Reproducción de los Rinocerontes


Los rinocerontes figuran entre los mamíferos más grandes y pesados que han pisado el suelo terrestre. Pero eso no les libra del trabajo de encontrar una pareja con la que puedan propagar su especie.

Los mamíferos como los rinocerontes se desarrollan primero en el interior de su madre, en el útero, después de que el esperma es introducido por fertilización interna. Las crías nacen dependientes de su madre, quienes tienen la responsabilidad de cuidarlas y alimentarlas hasta que tienen la edad suficiente para comenzar una vida independiente.

Naturalmente, cada especie mantiene hábitos reproductivos únicos, pero también guarda ciertas semejanzas con los hábitos de los demás miembros de la familia Rhinocerotidae.

Muchos individuos que viven en cautiverio maduran a edades más tempranas que los rinocerontes en estado salvaje.

Madurez sexual

La edad de madurez sexual se sitúa en torno a los 5-7 años en el caso de las hembras, y a los 7-10 años en el de los machos. Esto es solo un dato general, porque muchos individuos que viven en cautiverio suelen madurar a edades más tempranas que los rinocerontes en estado salvaje.

El rinoceronte blanco (Ceratotherium simum) madura entre los 6 y los 12 años, el rinoceronte negro (Diceros bicornis) entre los 5 y los 8, el rinoceronte indio (Rhinoceros unicornis) hembra a los 6 años, el rinoceronte de Sumatra (Dicerorhinus sumatrensis) a los 6-10 años y el rinoceronte de Java (Rhinoceros sondaicus) a los 7-10 años de edad. En todos los casos, las hembras son las que maduran primero, y tienen crías cada 2.5-5 años, según la especie.

La reproducción puede tener lugar en cualquier época del año, pero a veces ocurre en determinadas temporadas caracterizadas por abundancia de alimentos, o hacia el final de la temporada de lluvias. Por ejemplo, el rinoceronte blanco se reproduce con mayor frecuencia durante verano y otoño.

Crías de rinocerontes

Cría de rinoceronte negro en Parque nacional Etosha, Namibia.

Cortejo y apareamiento

El cortejo no es un asunto fácil. Los rinocerótidos son mamíferos poco sociables y únicamente entablan relaciones unos con otros cuando deben reproducirse y cuando las hembras cuidan a sus crías. Una vez que la hembra en celo está lista para aparearse, acude al territorio masculino. Las hembras en celo del rinoceronte negro rocían el suelo con orina, la cual contiene muchas hormonas capaces de atraer a los machos. Estos se enfrascan en luchas físicas y el ganador rocía orina para marcar su territorio y ganar la confianza de la hembra.

Las hembras en celo del rinoceronte negro rocían el suelo con orina, la cual contiene muchas hormonas capaces de atraer a los machos.

Los machos se acercan paulatinamente a su probable pareja una vez que han obtenido dominancia. Ella puede rechazar las primeras insinuaciones, o bien puede tolerar la cercanía. A menudo él emite vocalizaciones que suenan como el hipo, y gemidos o chillidos si la hembra intenta huir del lugar. En caso de que ella lo acepte, ambos pueden crear un vínculo temporal que precede al apareamiento y se deshace después de este. El período varía; puede abarcar días o hasta semanas, como sucede en el rinoceronte negro. El cortejo del rinoceronte blanco dura de 5 a 20 días.

Justo antes del momento del apareamiento, el macho suele tocarla y apoyar su barbilla en la parte trasera del cuerpo femenino. La hembra puede enroscar la cola, y entonces copulan durante cerca de media hora. La cópula se repite durante los días que permanecen juntos.

El período de gestación de los rinocerontes es de 15 o 16 meses, aunque el del rinoceronte blanco es capaz de extenderse hasta los 18 meses.

Hábitos reproductivos de los rinocerontes

Cría de rinoceronte indio

Cuidado de las crías

Por lo regular, solo nace una cría por parto. Durante sus primeros 3 días se le dificulta sostenerse en pie, pero después comienza a caminar torpemente. La madre, que permanece cerca de su pequeño rinoceronte todo el tiempo, lo amamanta con leche materna unas 2 o 3 horas después de su nacimiento. A los 7-10 días de edad, ya puede mordisquear hierba, pero esto no significa que deja su alimento favorito. Así pues, la cría es destetada entre los 12 y los 18 meses de edad.

Una madre cuida a su cría hasta 4 años, o hasta que tenga un nuevo descendiente que le obligue a ahuyentar al anterior.