Investigación sobre Rinocerontes

Investigación sobre Rinocerontes

Investigación sobre Rinocerontes


La investigación siempre está acompañada de interés por descifrar un tema en un sentido amplio, que conduzca a un aumento del conocimiento. Al respecto, cientos de expertos han trabajado durante décadas para ampliar la información y resolver problemas prácticos.

Las actividades de investigación son tareas realizadas por científicos o expertos en diversas áreas y requieren de rigor y estructura sólida para evitar imprecisiones. Gracias a estos trabajos, hoy muchas personas tienen cierto conocimiento sobre los rinocerontes y pueden resumir algunas de sus características más importantes.

Siglos atrás, cuando gran parte de la población del mundo desconocía a los rinocerontes, salvo las personas que vivían en las zonas de distribución de ellos, eran considerados parte de la fauna “exótica” y algunos fueron obsequiados a personalidades europeas. El rinoceronte de Durero fue una de las primeras obras elaboradas a partir de uno de los primeros rinocerontes que llegaron a Europa y muestra a un espécimen indio (Rhinoceros unicornis), aunque la imagen no muestra al animal exactamente como era, puesto que el artista colocó un cuerno casi en la espalda y otorgó una textura escamosa al animal.

El rinoceronte negro y el rinoceronte indio fueron las primeras especies en ser científicamente descritas.

Tuvieron que pasar varias décadas para que la humanidad conociera las características básicas de los rinocerótidos. Los investigadores los observaron y descubrieron lo que comen, en dónde viven exactamente, cómo se reproducen y de qué forma viven en su ambiente natural.

El rinoceronte negro y el rinoceronte indio fueron las primeras especies en ser científicamente descritas. El naturalista Carlos Linneo los colocó en la décima edición de su famoso libro Systema Naturae dentro del orden Glires y el género Rhinoceros, en el año 1758. El rinoceronte de Sumatra fue descrito en 1814 por Johann Fischer von Waldheim, el rinoceronte blanco en 1817 por William John Burchell y el rinoceronte de Java en 1822 por Anselme Gaëtan Desmarest. El paso de los años y el desarrollo e implementación de métodos de investigación más sofisticados ha modificado los nombres de los géneros y órdenes taxonómicos en los que originalmente se incluyeron, lo que prueba que la investigación continua es necesaria para una mejor comprensión de las especies.

¿Por qué investigar a los rinocerontes?

Uno de los móviles iniciales fue el descubrimiento y la necesidad de conocerlo así como ya se dominaba información sobre los caballos, los perros o los cerdos. Pero en tiempos más recientes, las razones abarcan desde el descubrimiento de alguna especie o subespecie hasta el impedimento de su extinción.

El estudio de su evolución, su pertenencia a algún grupo científico y su parentesco con otros animales implica la puesta en marcha de diversos análisis genéticos; ya muchos fósiles de rinocerontes prehistóricos se han descubierto, analizado y conservado.

El rinoceronte de Sumatra, el de Java y el negro están críticamente amenazados, pero es el rinoceronte blanco del norte quien mayor peligro ha experimentado.

Una de las principales metas es salvarlos de la extinción, lo que constituye un problema contemporáneo afín a muchas especies más. Con base en técnicas como el monitoreo de las poblaciones, se ha encontrado (y se ha hecho saber) que ciertas especies están en peligro de desaparecer debido a factores antropogénicos, entre los cuales destaca la temible caza furtiva. El rinoceronte de Sumatra, el de Java y el negro están críticamente amenazados, pero es el rinoceronte blanco del norte quien mayor peligro ha experimentado.

Hasta diciembre de 2014 solo quedaba un macho y algunas hembras, por lo que ha sido necesario realizar estudios genéticos con el objetivo de preservar el linaje de la subespecie. En este caso, genetistas del Institute for Conservation Research del Zoo de San Diego tienen la intención de usar células criopreservadas (congeladas para detener la muerte) con el propósito de, si es necesario, crear una población que impida la desaparición del rinoceronte blanco del norte.

La International Rhino Foundation es una de las organizaciones que apoya la investigación científica sobre rinocerontes en pro de su conservación. Otras instituciones con el mismo fin son algunos zoológicos, de los cuales el Dvůr Králové Zoo albergó los últimos 5 individuos de Ceratotherium simum cottoni.

Un estudio de 2010 elaborado por Colin Groves y sus colegas argumenta que el rinoceronte blanco del norte podría ser en realidad una especie separada y no una subespecie. Sin embargo, según la UICN un genetista está preparando un trabajo que refuta la idea.

La investigación es un instrumento capaz de contribuir al entendimiento de las criaturas. Su realización es importante desde muchos puntos de vista, así como en el caso de todos los demás animales.