Evolución de los Rinocerontes

Evolución de los Rinocerontes

Evolución de los Rinocerontes

Rastros antiquísimos

¿Has notado que los rinocerontes tienen algún parecido con animales que vivieron hace millones de años? Algunos creen que los Triceratops se les parecen un poco, y otros piensan que los tapires actuales también presentan semejanzas comunes con ellos. Esto es porque, efectivamente, la estampa de los rinocerontes ha permanecido en la Tierra durante millones de años.

Primero, es útil saber que los rinocerontes son animales de la clase Mammalia. Los mamíferos evolucionaron tras el Jurásico Temprano y comenzaron a diversificarse. Después de la extinción de los dinosaurios, los mamíferos continuaron su desarrollo, aparecieron nuevas especies y adquirieron mayor tamaño.

Los rinocerontes pertenecen al orden Perissodactyla, donde se incluyen animales que tienen dedos terminados en pezuñas, como los caballos y las cebras.

Los miembros de la familia Rhinocerotidae pertenecen al orden Perissodactyla, donde se incluyen a los animales que tienen dedos terminados en pezuñas, como los caballos y las cebras. Los fósiles encontrados sugieren que los perisodáctilos pudieron originarse en el actual continente asiático durante el límite de los períodos Paleoceno y Eoceno. Se cree que los primeros perisodáctilos fueron mamíferos de la extinta familia Phenacodontidae, que vivieron hace unos 60-50 millones de años y que representan a algunos de los primeros mamíferos herbívoros.

¿Cómo evolucionaron los rinocerontes?

Hace unos 55 millones de años, el orden se diversificó y surgieron otras especies que ocuparon varios nichos ecológicos. Lo más probable es que el linaje de los rinocerontes sea tan antiguo como para datar de hace 50-55 millones de años. Aparentemente, los antiguos rinocerontes se originaron en Asia a partir de animales muy parecidos a los modernos tapires. No es sorprendente, pues, que el rinoceronte y el tapir estén relacionados genéticamente de forma muy estrecha.

Un género de perisodáctilos, Hyrarchyus, contenía animales que vivieron durante el Eoceno, y existe la sospecha de que pudieron ser los antepasados más antiguos de los tapires y los rinocerontes. Poseía una dentadura parecida a la de estos últimos. De hecho, el primer mamífero ligeramente parecido a un rinoceronte fue la especie Hyrachyus eximus, que carecía de cuernos y que en realidad recuerda un poco al tapir o al caballo.

El linaje de los rinocerontes modernos se separó del de los équidos hace unos 50 millones de años. Durante el Eoceno Tardío, surgieron 3 familias: Hyracodontidae, Amynodontidae y Rhinoceroditae; de los cuales la última supone la que alberga los ancestros de los rinocerontes que hoy se conocen.

Los individuos de la familia Hyracodontidae estaban adaptados para la locomoción a gran velocidad y podían ser tan pequeños como un perro o tan altos que alcanzaban hasta 7 metros de altura. Los de Amynodontidae eran más parecidos a los actuales hipopótamos, pues pasaban la mayor parte del tiempo en el agua.

Los primeros rinocerótidos eran pequeños y llegaron a existir al menos 26 especies esparcidas hasta en Norteamérica.

A finales del Eoceno, o Eoceno Tardío, evolucionaron en Eurasia los miembros de la familia Rhinocerotidae, que se extendieron desde ahí hacia otras partes del mundo a comienzos de la época del Mioceno. Los primeros rinocerótidos eran pequeños, pero podían vivir en varios tipos de hábitats y con el tiempo llegaron a existir al menos 26 especies esparcidas hasta en Norteamérica, de las cuales la mayoría se extinguió a principios del Oligoceno debido a un gran evento de extinción.

Algunos de los perisodáctilos que sobrevivieron al evento desarrollaron durante el Mioceno algunas adaptaciones para hacer frente a los entornos nuevos, como dentaduras especializadas para el consumo de hierbas. En algún punto del Mioceno, los caballos y algunas especies de rinocerontes llegaron a África, donde comenzaron a evolucionar las especies actuales.

Hace unos 10 millones de años, ya vivían en África los antepasados de los rinocerontes blanco y negro.

Hace unos 10 millones de años, ya vivían en África los antepasados de los rinocerontes blanco y negro; el ancestro en común de ambas especies no está asegurado, pero se acepta que pudieron separarse uno de otro hace 4-5 millones de años, a principios del Plioceno, quizá a partir de la especie Ceratotherium neumayri. El probable ancestro directo del rinoceronte blanco pudo ser Ceratotherium praecox, cuya vida pudo existir unos 7 millones de años atrás.

Por otra parte, la evidencia fósil indica que el rinoceronte indio quizá vivía ya en el Pleistoceno Medio, y los fósiles del rinoceronte de Java datan de hace 1.6-3.3 millones de años. Los linajes de ambas especies pudieron separarse hace aproximadamente 10 millones de años. El rinoceronte de Sumatra, por su lado, muestra rasgos más parecidos a los de los antiguos rinocerontes del Mioceno, y se le cree muy relacionado con los rinocerontes lanudos del Pleistoceno Superior y que se extinguieron 10,000 años atrás. Su linaje surgió en el Mioceno, unos 20 millones de años atrás. Como curiosidad, los rinocerontes lanudos fueron conocidos por los seres humanos y ocasionalmente fueron presas de ellos.