Depredadores de Rinocerontes

Depredadores de Rinocerontes

Depredadores de Rinocerontes

¿Cuáles son los depredadores de los rinocerontes?

Casi ningún animal está libre de ser atacado por los demás animales que viven en su entorno. Un depredador es todo ser vivo que caza a otros para subsistir, frecuentemente para alimentarse, y lleva una dieta carnívora.

En el caso de los rinocerontes, se acepta que carecen de depredadores naturales. A pesar de llevar una dieta herbívora, su impresionante cuerpo y sus convenientes cuernos delanteros y dientes les ayudan a intimidar a otros animales que los ven con ojos hambrientos. Sin embargo, algunas veces los rinocerontes se convierten en víctimas y presas.

Suele suceder que los animales jóvenes, enfermos o heridos son más vulnerables ante los carnívoros que los adultos sanos y fuertes. Los rinocerótidos no son la excepción. En muy raras ocasiones los adultos en estado salvaje son ultimados, pero las crías y los jóvenes pueden morir como consecuencia de los ataques de cocodrilos, hienas, perros salvajes y grandes felinos.

Su impresionante cuerpo y sus convenientes cuernos delanteros y dientes les ayudan a intimidar a otros animales.

Los rinocerontes blancos (Ceratotherium simum) rara vez son atacados. En cambio, los jóvenes rinocerontes negros (Diceros bicornis) han sido presas de leones y hienas moteadas, y en muy, muy raras ocasiones, de cocodrilos. En casos más excepcionales, los leones se han enfocado en la caza de algún inocente adulto. La vulnerabilidad de las crías ante las hienas es más alta durante los primeros 4 meses de edad; al respecto, se ha observado a hienas acosando crías e incluso produciéndoles heridas, aunque en la mayoría de los casos ha bastado la intervención de la madre para que los depredadores se alejen de los pequeños.

enemigos naturales de los rinocerontes

Tigre, un depredador del rinoceronte de Sumatra.

Por su parte, los rinocerontes de Sumatra (Dicerorhinus sumatrensis) pueden perder crías como consecuencia de las agresiones por parte de tigres y perros salvajes. Las muertes de algunos rinocerontes pueden ser causadas por heridas infligidas por otros de su misma especie, pero desde luego, no se alimentan de ellos. Además, es bueno saber que los rinocerontes no forman parte de la dieta habitual de los carnívoros, pues no son animales fáciles de atrapar y hacerlo requiere mucha energía que algunos animales no están dispuestos a gastar, por lo que prefieren presas más pequeñas.

Todas las especies de rinoceronte comparten un mismo depredador: el ser humano.

Todas las especies de rinoceronte comparten un mismo depredador: el ser humano, el único con la capacidad para cazar tanto jóvenes como adultos. Millones han muerto debido a la caza para obtener principalmente sus cuernos, que pueden ser tallados para fabricar objetos o para convertirlos en parte de los remedios de la medicina tradicional asiática. Una mayor cantidad de rinocerontes en estado salvaje son cazados por los seres humanos que por sus esporádicos depredadores naturales.

La caza de estos animales representa un problema ecológico muy importante, ya que se reduce la biodiversidad del mundo y se afectan los hábitats abiertos. Sin los rinocerontes, quizá el crecimiento excepcional de las hierbas que ellos consumen podría convertirse en un problema.

Estrategias de defensa

Los rinocerontes han desarrollado varias estrategias que les ayudan a aumentar las probabilidades de evitar la muerte a manos (mejor dicho, garras o dientes) de depredadores. Su dura piel les protege hasta cierto punto, pero sus cuernos son los instrumentos más efectivos para hacer frente a un oponente.

El rinoceronte negro corre hasta a 55 km por hora cuando su vida peligra.

Las luchas entre rinocerontes se producen cuando intentan establecer dominancia, pero si un animal osa intentar atacarlos, pueden bajar levemente la cabeza y mostrar los cuernos con los que podrían herir. Las crías siempre permanecen cerca de sus madres, y ellas toman el papel de fieras guardianas; esto reduce la incidencia de ataques mortales de las crías. Sin embargo, tanto adultos como jóvenes y crías son más vulnerables cuando visitan los cuerpos de agua para beber, pues en tales ocasiones los depredadores como los cocodrilos pueden pasar inadvertidos mientras realizan una actividad en la que están concentrados.

Un recurso más para salvar su vida es simplemente correr. Aunque no lo creas, su cuerpo no les impide alcanzar velocidades considerables; tal es el caso del rinoceronte negro que corre hasta a 55 kilómetros por hora.