Estructura Social de los Rinocerontes

Estructura Social de los Rinocerontes

¿Rinocerontes sociales?

Tal vez los rinocerontes no destaquen precisamente por su sociabilidad, pero definitivamente no viven completamente aislados de sus parientes. Cada especie manifiesta un comportamiento social singular pero que muestra características en común con las demás. En este sentido, los expertos han observado que la mayoría de los rinocerontes en estado salvaje son solitarios, pero ocasionalmente forman grupos pequeños.

Un grupo típico está integrado por una hembra, sus crías y un macho dominante que ocupa y defiende un territorio exclusivo. En ocasiones, el líder permite que 1 o 2 machos permanezcan en sus dominios, mientras que las hembras tienen el privilegio de poder deambular a través de los territorios diferentes. Los demás machos que viven en territorios aledaños respetan extraordinariamente bien las zonas de otros líderes; no suelen inmiscuirse a menos que necesiten recursos completamente indispensables, como el acceso a fuentes de agua.

Los rinocerontes en estado salvaje son solitarios, pero ocasionalmente forman grupos pequeños.

Los machos dominantes invierten gran parte de su tiempo en vigilar sus territorios y en marcarlos por medio de orina y pilas de estiércol que funcionan como un aviso visual para que los demás, al ver, den la media vuelta y se alejen. Las hembras no son territoriales y pueden desplazarse a lo largo de varios kilómetros, en medio de rangos de hogar que se superponen con los de las demás hembras. Curiosamente, dentro del rango de hogar de una hembra pueden situarse uno o más territorios masculinos.

Los baños de barro son parte importante de la vida de un rinoceronte. El oscuro y viscoso material del suelo les ayuda a proteger su piel de los rayos solares, a mantener a raya los insectos y los parásitos externos y a recuperar un poco de humedad que puede perderse durante el día. Muchas pozas de barro son realizados por ellos mismos, y a menudo, dentro de una misma poza pueden encontrarse varios individuos disfrutando el frescor, pero ninguno pelea o muestra señales de agresividad, puesto que tales ocasiones se “celebran” en un ambiente pacífico, como si los lodazales fueran zonas neutrales.

Estructura social: según la especie

El rinoceronte blanco es descrito como la especie más social de las 5 especies existentes, y se sabe que posee una estructura social compleja. Los grupos se componen de hasta 14 miembros, que son mayormente hembras y sus crías. En ocasiones, varios machos subadultos y alguna hembra forman grupos diferentes.

El rinoceronte blanco es descrito como la especie más social de las 5 especies existentes.

Los machos adultos suelen ser más solitarios que las hembras y defienden territorios de 1-3 kilómetros cuadrados. En contraste, el rango de hogar de las hembras adultas puede alcanzar o superar ligeramente los 20 kilómetros cuadrados, sin embargo, una hembra reproductora (con capacidad para concebir una cría) no sale del territorio de un macho dominante, pues ella representa una oportunidad para aparearse.

Los rinocerontes negros son ligeramente más solitarios que sus parientes blancos. El grupo más grande que se ha encontrado ha registrado hasta 13 miembros. Además, tampoco son muy territoriales, por lo que con frecuencia los territorios de un macho y otro se cruzan o superponen. Los únicos grupos de vínculos estrechos son los conformados por una madre y su cría, pero a veces se crean grupos mixtos temporales de adultos jóvenes, subadultos y adultos.

La especie Rhinoceros sondaicus es muy solitaria salvo en temporadas de reproducción y de crianza. Los machos defienden territorios de 12 a 20 kilómetros cuadrados, que son mayores a los de las hembras. El rinoceronte indio también es solitario, menos en las ocasiones en las que necesita interactuar. Sus territorios no están muy bien definidos, por ende, suelen superponerse. Y por último, el rinoceronte de Sumatra (tanto machos como hembras) ocupa rangos de hogar permanentes. Los territorios de los machos alcanzan hasta 50 kilómetros cuadrados, mientras que los de las hembras registran de 10 a 15 kilómetros cuadrados.

Problemas

Aunque los machos son más solitarios y respetuosos con los territorios ajenos, no son tímidos para agredir a cualquiera que se adentre en sus dominios. Dos machos pueden enfrentarse por el territorio o por alguna hembra, de modo que usan sus cuernos y su increíble fuerza para herir o matar a su contrincante. De todas las especies, el rinoceronte negro es el que tiene una de las reputaciones más destacadas en cuanto a agresividad, pero cualquier individuo que se siente amenazado es capaz de luchar.